Una herramienta para museos y exhibiciones más accesibles.
Del muro al oído, en dos segundos.
Al entrar a la muestra el visitante escanea una vez, y el recorrido completo queda cargado en su teléfono. Desde ahí elige idioma, escucha, lee la transcripción o pide la audiodescripción. También puede acceder al contenido interpretado en Lengua de Señas.
Escanea una vez
Un solo código, en el acceso a la muestra. No hay que volver a escanear nunca más.
Se carga el recorrido
Sin instalar nada y sin crear una cuenta. Queda en el teléfono y sigue andando aunque se caiga la señal.
Sigue las estaciones
Cada pieza lleva su número en sala. El visitante lo busca en pantalla y escucha. Ese recorrido se diseña junto a la exhibición.
Tres formas de recorrer la misma muestra.
No es una versión aparte para un público aparte. Es una elección que las personas hacen en la primera pantalla, con el mismo contenido detrás.
Estándar
Audio con transcripción sincronizada en pantalla. Las y los visitantes pueden escuchar el contenido mientras recorren la muestra.
Audiodescripción
Describe la exhibición para quienes la visitan sin poder verla: qué hay, cómo está compuesta, qué materiales tiene, qué escala ocupa en la sala.
Lengua de Señas Chilena
Video en LSCh con texto breve de apoyo. La lengua de señas no es una traducción del audio: se guiona y se graba aparte.
Un museo que solo puede ser recorrido por una parte de su público no está terminado.
El idioma es otra barrera de acceso.
Existe un porcentaje de visitantes extranjeros que no puede acceder a los contenidos de las exhibiciones por barreras de idioma. La plataforma ofrece el recorrido en tres idiomas, que se adaptan a las necesidades de cada muestra.
No se imprime, no se bota
Traducir el muro obliga a producir, montar y desechar. Cada cambio de contenidos manda a la basura material que se imprimió una sola vez. Una versión de audio se actualiza sin producir residuos.
No compite por espacio
Una cédula en tres idiomas triplica su superficie para servir a distintos públicos. En el teléfono, cada persona accede al contenido en su propio idioma.
Las voces se producen con síntesis de alta calidad y diccionario de pronunciación propio, para que los nombres propios, territorios y obras suenen bien dichos. Cuando el proyecto lo amerita, se graba con locutor.
Se adapta a cada exhibición.
Esto es lo que el visitante tiene en la mano. La estructura nunca cambia: la misma interfaz, la misma estructura, la misma usabilidad. Lo que cambia es la identidad, la voz y el contenido de cada institución.
Versión demostrativa. Sólo algunas secciones disponibles
Si quieres ver una demostración completa, solicítala aquí
El sistema entrega datos.
Cada estación deja registro de cuánta gente la escuchó y hasta dónde llegó. Esta información nos permite evaluar las decisiones museográficas a partir del público real.
Es un sistema desarrollado por diseñadores de museografía, pensado para las necesidades de cada exhibición.
En poco tiempo y con bajo impacto en sala.
Implementamos una versión dedicada a cada exhibición. Asesoramos en la adaptación del guion y en las soluciones de diseño y museografía, con metodologías ágiles y en diálogo con el equipo de la institución.
Guion curatorial
Provisto por la institución. Con nuestra asesoría si es requerida.
Adaptación a audio
Lo reescribimos para ser escuchado de pie. La institución revisa y aprueba.
Versiones accesibles
Adaptaciones propias para audiodescripción, Lengua de Señas y traducciones. Revisadas por profesionales de cada especialidad.
Producción y señalética
Voces, edición y gráfica de acceso, diseñada por museógrafos.
Apertura y ajuste
Las primeras semanas de datos muestran qué estación conviene corregir.
- Comprar o arrendar equipos de audioguía
- Cargarlos y desinfectarlos periódicamente
- Un mesón de entrega, con alguien atendiéndolo
- Reposiciones por pérdida, daño y obsolescencia
- Contenidos que quedan desactualizados y no se pueden corregir
El dispositivo ya lo traen los visitantes. La exhibición ofrece el contenido.
Acompañamos todo el proceso de implementación y asesoramos en cualquier punto del desarrollo museográfico que haga falta.
Hablemos.
Escríbenos si estás montando una muestra nueva, si tienes una sala abierta que quieres hacer accesible, o si necesitas la cotización para incorporarla al presupuesto.